Naturaleza en el concejo de Siero (asturias)

Observando nuestro entorno y hablando sobre conservación de la naturaleza. Desde Siero, Asturias

viernes, 30 de septiembre de 2016

Esfinge calavera

Esfinge calavera o Esfinge de la muerte (Acherontia atropos) es una especie de lepidóptero ditrisio de la familia Sphingidae.

La mariposa más grande Europa tuvo a bien venir a posarse un día al lado de casa.  Y se lo agradecimos, ya que no es muy común verla en estas latitudes. Estuvo un día entero posada en el brote de un ciruelo. Sin inmutarse, captando calor para poder remontar el vuelo. 

Este nombre tan "tenebroso" alude al dibujo en forma de calavera que tiene el el dorso del torax. Este ejemplar tenía una longitud de ...9 cm!. 





La cabeza es voluminosa, con unos ojos grandes, unas antenas rectas que culminan con un gancho apical y una probóscide robusta y pelosa.





Por su dibujo en el tórax con forma de calavara, su coloración, su tamaño y unos breves chillidos que emite si se siente amenazada, existen numerosas supersticiones que la asocian con la llegada de la muerte y la mala suerte a las casas.

Su nombre científico Acherontia atropos está asociado a la mitología griega y también presagia la muerte. Acherontia viene de la mariposa del río del inframundo Aqueronte, que se cuenta que es el que debían cruzar las almas de los difuntos para llegar al Hades. Mientras que Atropos es el nombre de unas de las diosas del destino, también conocidas como Parcas, encargadas de cortar el hilo de la vida de los hombres.

Tuvimos la oportunidad de escuchar el sonido que emite, un chirrido que no te esperas .... las mariposas y polillas son animales de los más silencioso.

Puedes visitar el siguiente enlace para ampliar información: 
El secreto del espeluznante chirrido de la "polilla de la muerte”

jueves, 1 de septiembre de 2016

Tejón (Meles meles)

Los tejones son mustélidos grandes, con un hocico puntiagudo y orejas pequeñas. Tiene una coloración única en los mamíferos europeos: cabeza blanca con dos bandas negras laterales que abarcan los ojos y las orejas; el cuerpo es gris y el pecho, el vientre y las extremidades, negras.

Díficil de ver de día. Pero si podemos ver las huellas que ha dejado durante su campeo la noche anterior. Confesamos que es uno de los animales que más nos gustaría ver en el campo!
En esta entrada hemos querido mostrar una serie de huellas que encontramos en distintos sustratos y distintas ubicaciones para enseñar a identificar su presencia en la zona.

Las patas son semiplantígradas, muy potentes, con uñas fuertes (sobre  todo las anteriores) y no retráctiles que las utilizan para escarvar en busqueda de alimeto, hacer una tejonera o una letrina. Sus huellas (parecidas a las de un oso en miniatura) marcan la planta, los cinco dedos y las uñas, que en las patas delanteras son muy largas. Dependiendo del tipo de sustrato en que las encontremos puede haber pequeñas variaciones en cuandto a la profundidad con la que se haya marcado, y si vemos o no las uñas marcadas.


Huella de tejón sobre un sustrato duro y seco, no se aprecian bien las uñas marcadas

Huellas de tejón sobre sustrato blando , la mano se ha hundido bastante en el terreno y se marcan muy bien las uñas.

Huella de tejón sobre sustrato arcilloso , donde no se ha hundido la pata (era un sustrato resbaadizo) pero se marcan perfectamente las uñas de la mano.

Huellas de tejón sobre sustrato muy blando , la mano se ha hundido en el terreno y se marcan muy bien las uñas.



Otra manera de evidenciar la presencia de tejones en la zona es por la presencia de letrinas. A la hora de defecar suelen emplear agujeros descubiertos de unos 20cm de diámetro y de 5 a 10 cm de profundidad, que a veces contienen numeroso excrementos. Pueden ser cilíndricos o blandos. Pueden tener sendas marcadas desde las tejoneras a las letrinas. 


Letrina de tejón

Por desgracia, y como es habitual en nuestras carreteras, vemos muchos animales atropellados. Hace tiempo encontramos una hembra de tejón atropellada cerca de nuestra casa. 
Aprovechamos, de manera didáctica, a mostraros parte de su cráneo para ver la diposición de los dientes. Era un hembra mayor con la dentición bastante gastada. El cráneo de los tejones es alargado con una amplia caja cerebral y unas órbitas relativamente pequeñas. En contraposición, la cresta sagital y la articulación y potencia de la mandíbula inferior denotan la extremada fuerza con que estos animales pueden morder, que además es reforzado por la posición más retrasada del punto de articulación de esta mandíbula con respecto al observado en otras especies de mustélidos.

Parte del cráneo de tejón
(en este caso el atropello afectó a la cabeza y solo pudimos recuperar  una parte)




domingo, 3 de abril de 2016

Flora de abril



Lechetrezna de bosque (Euphorbia amygdaloides)































 Acederilla (Oxalis acetosella)


Jacinto estrellado (Scilla lilio-hyacinthus)


Uña de caballo (Tussilago farfara)


Rusco (Ruscus aculeatus)


Ajo de oso (Allium ursinum)


Botón de oro (Ranunculus bulbosus)



Celidonia menor (Ranunculus ficaria)

martes, 29 de marzo de 2016

Plantas depenedientes de otras: Escuamaria

Existe una serie de plantas cuya forma de vida es dependiente de otras plantas (o de alguna de sus partes).

El parasitismo (del griego “para”: al lado, y “sito”: alimento) se da cuando un ser vivo, el parásito, ya sea animal, planta, hongo, bacteria o virus; extrae el alimento de otro ser vivo, el huésped.
Las plantas parásitas no tienen clorofila, por lo que no realizan la fotosíntesis, por lo tanto no suelen tener hojas,o se han modificado a unas escamas incoloras. Obtienen todos los nutrientes y energía necesaria de otra planta.

Algunas de estas plantas no son visibles externamente porque están totalmente inmersas en su huésped (o en una parte de él), y sólo se dejan ver en la época de floración.

Este puede ser el  caso de la Escuamaria púrpura (Lathraea clandestina), que vive dependiente  las raíces de grandes árboles como alisos, chopos, sauces, fresnos, castaños y hayas. Sólo la podemos ver de marzo a mayo.
Está presente con mucha más frecuencia en bosques de ribera (sobre todos alisedas) con cierto grado de humedad.
Es una planta realmente curiosa; si paseáis por el borde de un río, fijaros con detalle a ver si la encontráis ;) 


Detalle de las flores de Escuamaria púrpura. Son de color violeta-púrpura, reunidas en inflorencencia tipo corimbo. Su labio superior bastante más grande que el inferior y algo en capucha, puede llegar a medir hasta 5 cm



Detalle del nacimiento de una de las flores de los tallos semisubterráneos.
Éstos son de color amarillento-blanquecino, ramificados y abiertos de escamas acorazadas imbricadas

Vista de la planta desde arriba



Base de una aliso rodeado de los brotes de Escuamaria que están empezando a florecer. La floración se produce entre  los meses de marzo y mayo. Al secarse adquieren un tono negruzco, y luego no se dejan ver hasta la primavera siguiente.



domingo, 27 de marzo de 2016

Primeras flores

Acaba el invierno, y con el inicio de la primavera renacen las primeras flores.
Hemos salido a buscarlas y esto es lo que hemos encontrado.

Anémona del Bosque  (Anemone nemorosa)
Planta tóxica: contiene los venenos anemonina y protoanemonina

Azucena diente de perro (Erythronium dens-canis), todavía sin abrir la flor.Florece sólo de marzo a mayo. Hojas siempre en número de dos , opuestas y con manchas de color parzo rojizo. Una flor única, grande, rosada y péndula.
Su nombre vulgar (diente de perro) alude al aspecto del bulbo, que recuerda a un diente de perro.

Primavera  (Prímula veris), su nombre hace referencia a su temprana floración.
Etnobotánica: planta medicinal con propiedades diuréticas, expectorantes, depurativas, antiespasmódicas, descongestivas.

Pulmonaria  (Pulmonaria angustifolia)
El color de las flores cambia del rojo al violeta azul debido a un cambio de acidez del jugo celular. En las flores jóvenes es ácido y el color es entonces rojo. En las flores más maduras es alcalino por lo que adquieren un tono azul. Se puede siempre hacer un sercillo experimento para comprobarlo: al depositar una flor azul en un hormiguero, las hormigas la salpican con ácido fórmico el cual penetra en las células de los pétalos y las flor se vuelve roja.



domingo, 28 de febrero de 2016

Aquí viven corzos...


El corzo (Capreolus capreolus) es el cérvido más pequeño de la Península Ibérica, con una altura máxima hasta la cruz de 75 cm. Las huellas que podemos encontrar se podrían confundir con la de otros cérvidos, pero éstas tiene un tamaño mucho menor. Además si ha quedado bien marcada en el terreno se puede apreciar que la las puntas de las pezuñas son muy finas y puntiagudas.

En las patas delanteras puede dejar marcas de las "guardas" si el terreno lo permite , y quedarían a unos 2- 2,5 cm de las huellas alineadas con estas.

El terreno donde sacamos esta foto es un zona donde había más huellas y había estado lloviendo, por lo que las condiciones son bastante óptimas para confirmar su presencia. En las guías de huellas se puede encontrar un dibujo característico de éstas con las pezuñas más juntas estre sí, pero en el campo hay que tener en cuenta que el terreno estaba muy embarrado con lo que el peso del animal ha hecho que profundice la huella viéndose mucho más separadas.

Huella de corzo (Capreolus capreolus) caminando hacia la izquierda.
Esta huella mide alrededor de 40mm de longitud


Curioseando por el campo podemos encontrar restos óseos de algún animal carroñeado o en época de desmogue de las cuernas (en octubre), encontrarnos con una cuerna suelta. También podremos encontrar pelos en las alambradas o mrcajes en los árboles que explicaremos acontinuación.

Tenemos una cuerna de corzo recogida hace tiempo en el monte la cual explicaremos en la siguiente imagen:


La cuerna, como en el resto de cérvidos, es una formación ósea que crece a partir de unos pivotes ubicados en la parte superior del cráneo. Son huesos especiales, de crecimiento rápido,  que adquieren su función cuando degenera su irrigación sanguínea y muere. En los corzos solo desarrollan cuernas los machos.
La primera cuerna comienza a desarrollarse a partir de los tres meses del nacimiento, siendod al principio un rudimentario apéndice craneal con forma de estaca menuda. Al caerse esta comenzará el desarrollo de su primera cuerna verdadera, que se verá concluido cerca del año de edad. A partir de entonces cada año desmogará en torno a octubre, comenzando el crecimiento de la nueva cuerna desde el momento del desmogue. 

En torno a marzo o abril comienzan a desbastar el terciopelo que cubre sus cuernas, frotándose contra árboles o arbustos de escaso diámetro y provocando un descortezado conocido como escodadura (otro tipo de rastro que podemos encontrar en los árboles donde habitan).

En el de nuestra fotografía podemos apreciar que no existen las tres  ramificaciones en el eje principal  típicas de un individuo adulto, con lo que podríamos intuir que se tratarse de una animal en su primer año de vida.También es de tamaño pequeño:la longitud desde el pie de la roseta hasta la punta del eje principal es de 14cm. Al encontrarlo en campo con el pivote óseo podemos descartar que ha sido una cuerna caída de un desmogue, sino que forma parte de los restos de una animal carroñeado.

También se sabe que la longitud, perlado y grosor, está relacionado con el estado de salud del animal, el tipo de alimentación, la densidad poblacional, la relación con sus propios congéneres y las condiciones ambientales.

viernes, 26 de febrero de 2016

Rastros y huellas

El rastreo es algo tan esencial que ha supuesto nuestra supervivencia como especie desde la aparición de los primeros homínidos. Hemos reflexionado sobre ello y nos  hemos planteado la siguiente pregunta: ¿Hemos perdido esta capacidad?
De alguna manera todos somos rastreadores, y esta pérdida no es del todo cierta. Podemos confirmar que se ha perdido la capacidad de reconocer y saber  identificar rastros que dejan los otros seres que habitan alrededor de nosotros. Pero el ser humano rastrea continuamente.
Rastreamos nuestra casa: donde están colocadas las cosas, si alguien las movió de sitio, en el trabajo, en nuestra comunidad; comprobamos a diario si hay algo que ha cambiado desde la última vez que lo vimos. Rastreamos a personas, a amigos, a familiares; con la vista, con el olfato, con el oído. ¿Os habiaís dado cuenta?
Es algo innato en el animal que somos y del  entorno cambiante del que formamos parte.
La vida en las ciudades podido atrofiar esta capacidad de detectar otras especies, pero si nos paramos un poquito a pensarlo seguro que encontramos a diario rastros y huellas.

Detalle de las huellas de un córvido, Corneja negra (Corvus corone) 


Nosotros, siempre que salimos al campo intentamos investigar que animales han pasado por allí. Esto nos da un reflejo de la fauna que habita pero que el ojo humano no puede ver. Ellos hacen los posible para no ser vistos.
Los rastros proporcionan una gran cantidad de información. Los más llamativos pueden ser las huellas, pero existen muchos otros como pelos, excrementos, plumas, etc, a los que debemos prestar la misma atención.
El rastreo es una actitud que con el tiempo y la experiencia se transforma en una habilidad, basado en la curiosidad y la constancia.

Hace unos días hemos estado con Luisa y Máximo de Genetta Rastreo: http://genettagenetta.blogspot.com.es/, disfrutando de su experiencia que nos da impluso para seguir investigando.
Además de la información que nos dan los rastros de quien ha pasado por allí, muchas veces tambien nos informa de "que ha estado haciendo" ¡es algo maravilloso!
Os mostramos una serie de rastros que hemos identificado el pasado fin de semana. Aprtir de ahor iremos haciendo más entradas para seguir explicando las huellas que veamos. Si os interesa el tema os recomendamos siempre que saqueis una foto de un rastro, poner un objeto de referencia para poder luego saber cuanto mide ;)

Huellas de Gorrión común (Passer domesticus). Se puede apreciar su forma de trasladarse a "saltitos" lo cual nos da mucha información sobre el animal.


Paso de una Corneja. Se puede apreciar como va andando al paso típico de los córvidos. El dedo central siempre está un poco desviado hacia el cuerpo del animal.



Huellas de erizo (Erinaceus europaeus) desplazándose hacia la izquierda. Estas huellas nos dan información de como son las huellas delanteras y traseras así como del tamaño del animal. Además encontramos restos de conchas de caracoles de los que ha podido estar alimentándose.

Aunque en la foto es muy difícil de apreciar es una huella de la pata delantera de una Garduña (Martes foina), andando hacia la izquierda. Las huellas de mustélidos son díficiles de identificar, aunque en este caso en el terreno pudimos confirmarlo.

Rastro dejado por la baba de caracol en arena de playa. A veces este rastro puede confundirse  con que dejan  algunas arañas con su seda. Al tacto podemos notar la diferencia, la tela si la sujetas con un palito no se separa y el rastro de baba de caracol si.
Huella de Garduña en la zona intermareal de la playa.
Rastro dejado por una lagartija andando por arena de playa- Se puede apreciar las marcas que dejan las patas, así como el arrastre de la cola.