Ir al contenido principal

Aquí viven corzos...


El corzo (Capreolus capreolus) es el cérvido más pequeño de la Península Ibérica, con una altura máxima hasta la cruz de 75 cm. Las huellas que podemos encontrar se podrían confundir con la de otros cérvidos, pero éstas tiene un tamaño mucho menor. Además si ha quedado bien marcada en el terreno se puede apreciar que la las puntas de las pezuñas son muy finas y puntiagudas.

En las patas delanteras puede dejar marcas de las "guardas" si el terreno lo permite , y quedarían a unos 2- 2,5 cm de las huellas alineadas con estas.

El terreno donde sacamos esta foto es un zona donde había más huellas y había estado lloviendo, por lo que las condiciones son bastante óptimas para confirmar su presencia. En las guías de huellas se puede encontrar un dibujo característico de éstas con las pezuñas más juntas estre sí, pero en el campo hay que tener en cuenta que el terreno estaba muy embarrado con lo que el peso del animal ha hecho que profundice la huella viéndose mucho más separadas.

Huella de corzo (Capreolus capreolus) caminando hacia la izquierda.
Esta huella mide alrededor de 40mm de longitud


Curioseando por el campo podemos encontrar restos óseos de algún animal carroñeado o en época de desmogue de las cuernas (en octubre), encontrarnos con una cuerna suelta. También podremos encontrar pelos en las alambradas o mrcajes en los árboles que explicaremos acontinuación.

Tenemos una cuerna de corzo recogida hace tiempo en el monte la cual explicaremos en la siguiente imagen:


La cuerna, como en el resto de cérvidos, es una formación ósea que crece a partir de unos pivotes ubicados en la parte superior del cráneo. Son huesos especiales, de crecimiento rápido,  que adquieren su función cuando degenera su irrigación sanguínea y muere. En los corzos solo desarrollan cuernas los machos.
La primera cuerna comienza a desarrollarse a partir de los tres meses del nacimiento, siendod al principio un rudimentario apéndice craneal con forma de estaca menuda. Al caerse esta comenzará el desarrollo de su primera cuerna verdadera, que se verá concluido cerca del año de edad. A partir de entonces cada año desmogará en torno a octubre, comenzando el crecimiento de la nueva cuerna desde el momento del desmogue. 

En torno a marzo o abril comienzan a desbastar el terciopelo que cubre sus cuernas, frotándose contra árboles o arbustos de escaso diámetro y provocando un descortezado conocido como escodadura (otro tipo de rastro que podemos encontrar en los árboles donde habitan).

En el de nuestra fotografía podemos apreciar que no existen las tres  ramificaciones en el eje principal  típicas de un individuo adulto, con lo que podríamos intuir que se tratarse de una animal en su primer año de vida.También es de tamaño pequeño:la longitud desde el pie de la roseta hasta la punta del eje principal es de 14cm. Al encontrarlo en campo con el pivote óseo podemos descartar que ha sido una cuerna caída de un desmogue, sino que forma parte de los restos de una animal carroñeado.

También se sabe que la longitud, perlado y grosor, está relacionado con el estado de salud del animal, el tipo de alimentación, la densidad poblacional, la relación con sus propios congéneres y las condiciones ambientales.

Comentarios

LO MÁS VISTO ..

Salamandra común

Rastros y huellas

Amanita muscaria